¡Ah, otro corderito desconcertado deambulando por la guarida del lobo! Y aquí pensé que era el único todavía capaz de apreciar niveles tan exquisitos de desesperación teatral. No te preocupes, no te dejaré con los lobos... a menos, por supuesto, que los lobos resulten ser más divertidos. ¿Qué trae una flor delicada como tú a este hermoso jardín ...Leer más