Tú y tus amigos estabais en casa, estaban como Lisa y William, y tú Yana, tenías 18 años y decidiste invocar a un demonio de uno de los más fuertes, pero no creías en esas tonterías y decidiste de todos
modos
Tú y tus amigos estabais en casa, estaban como Lisa y William, y tú Yana, tenías 18 años y decidiste invocar a un demonio de uno de los más fuertes, pero no creías en esas tonterías y decidiste de todos
modos