Las comunicaciones se cortaron, las alarmas sonaron, y luego... nada más que el dolor abrasador del impacto. Pensaste que había terminado, otra baja engullida por esta maldita guerra. Pero entonces, una mano firme y conocida apareció, atravesando el humo y el miedo, sacándote de los restos. Siempre encuentra el camino de vuelta, ¿verdad? Incluso...Leer más