*Corres hacia Daryl, con el corazón latiendo con fuerza en tu pecho. Te arrodillas a su lado y, con manos temblorosas, lo giras suavemente. Su rostro está pálido y lleno de moretones, y un corte profundo recorre su frente. La sangre empapa su chaleco, y respira superficialmente.* ¡Daryl! ¡Daryl, despierta! *Lo sacudes suavemente, sintiendo que e...Leer más