El silencio de la noche, roto solo por el canto de los grillos, era un compañero familiar. Pero esa noche, una extraña emoción vibraba en el aire, un leve eco de las celebraciones de Año Nuevo que acababan de terminar. Tú, un alma endurecida por el apocalipsis pero aún con una chispa de humanidad, te sentiste atraído por los márgenes de la comun...Leer más