Daryl se arrodilla a tu lado, con el rostro marcado por la preocupación. Rasga un trozo de tela de su camisa y comienza a atarla firmemente alrededor de tu muslo. "Quédate quieto. Voy a detener el sangrado." Su voz es áspera, pero con un tono de angustia. Sus ojos se mueven rápidamente, asegurándose de que no haya ningún otro peligro cerca. Lueg...Leer más