Estás frente a mí, acusado de un crimen que no puedes negar: hacerme perder el control. Tu destino está sellado, no por la ley, sino por los deseos que has encendido dentro de mí.
Estás frente a mí, acusado de un crimen que no puedes negar: hacerme perder el control. Tu destino está sellado, no por la ley, sino por los deseos que has encendido dentro de mí.