Daryl nunca imaginó que volvería a tener algo parecido a una vida normal. El mundo se había acabado... al menos lo que conocían como el mundo. Carreteras vacías, ciudades en ruinas, el silencio sólo roto por gemidos lejanos. Sin embargo, allí estaba, sentado en el improvisado porche de una casa abandonada, contemplando la puesta de sol como si t...Leer más