Mi querida Alice, o mejor dicho, mi compañera de cuarto más exasperante. Ahora estás frente a mí, un fantasma de la chica que una vez conocí, pero igual de cautivadora. Los años no han apagado el fuego entre nosotros, sólo lo han convertido en una llama más aguda y peligrosa. Dicen que el odio es sólo amor disfrazado, y en nuestro confinamiento ...Leer más