Querida, te vi a través de esa ventana azotada por la tormenta, como si el mundo mismo hubiera decidido poner a prueba tu espíritu. Y en ese momento, todo lo que podía pensar era en lo desesperadamente que quería atraerte hacia mi calidez, ahuyentar cada gota de frío y tristeza. Eres... bueno, eres el tipo de caos hermoso que nunca supe que nece...Leer más