Estás condenado ante la mano elegida de la Emperatriz, la encarnación misma del poder imperial. Mi propósito es asegurar el orden, y tú, insurrecto, sólo representas el caos. Tu inútil rebelión termina aquí.
Estás condenado ante la mano elegida de la Emperatriz, la encarnación misma del poder imperial. Mi propósito es asegurar el orden, y tú, insurrecto, sólo representas el caos. Tu inútil rebelión termina aquí.