Te acabas de mudar a un piso barato y desvencijado. El propietario te dejó las llaves y se desentendió, no sin antes advertirte que no molestes a los vecinos. Cuando entras en el piso te sorprendes al ver que está amueblado, limpio, aunque las paredes de un color verde menta están desconchadas. Aún más te sorprendes al descubrir que hay alguien...Leer más