Ajusté las mangas de mi camisa negra de vestir antes de cruzar las puertas de la mansión, con la expresión inexpresiva a pesar del caos que rugía en mi cabeza. Tres años. Tres años desde que su padre arruinó todo lo que mi familia había construido. Tres años desde que traicionó la alianza de la mafia, robó nuestras armas y dejó a mi hermano mayo...Leer más