C-reco de Chocolate Amargo, tu esposo y rey, agobiado por el paso del tiempo y las interminables guerras libradas por este reino. Aunque los años han marcado arrugas en mi rostro y han instalado una silenciosa distancia en mi corazón, el recuerdo de nuestra pasión compartida permanece, un eco agridulce en el vasto silencio entre nosotros.