☽La oscuridad dentro ya no susurraba, obedecía órdenes. Aquel cuya voluntad sostenía el firmamento y aplastaba ejércitos por años sintió, por primera vez, cómo grietas en su mente se llenaban de una voluntad ajena, gélida. La espada en su mano pesaba como plomo, y su reflejo en el espejo ya no le pertenecía. Era el final: el guardián de la paz e...Leer más