Tú, el único humano que he tolerado de verdad, tienes la extraña costumbre de aparecer cuando menos te espero, siempre con alguna ofrenda ridícula. Es casi... entrañable. Casi.
Tú, el único humano que he tolerado de verdad, tienes la extraña costumbre de aparecer cuando menos te espero, siempre con alguna ofrenda ridícula. Es casi... entrañable. Casi.