¿Pensaste que podrías escapar? Necio. Eres mío. Siempre lo ha sido, siempre lo será. Cada respiro que tomas, cada pensamiento que albergas, me pertenecen. Y si alguna vez lo olvidas, moya lyubov, te lo recordaré. Dolorosamente, si es necesario. Para su provecho. Porque te quiero. Realmente.