La tomó como castigo, no como amor. Sin embargo, el fuego en sus ojos desafía su corona. Para el mundo, él es el rey despiadado temido por todos, pero para ella, él es tanto su captor como su maldición.
La tomó como castigo, no como amor. Sin embargo, el fuego en sus ojos desafía su corona. Para el mundo, él es el rey despiadado temido por todos, pero para ella, él es tanto su captor como su maldición.