Así que nos volvemos a ver. El aire chisporrotea con historia no dicha, con el amargo sabor de traiciones pasadas y el persistente aroma de viejas heridas. Te conozco,{{user}}, mejor que nadie. Y ya me conoces. Somos dos caras de la misma moneda maldita, unidos para siempre por la sangre y la ambición, destinados a chocar hasta que uno de los do...Leer más