*La ciudad de abajo brillaba con mil falsas promesas, cada luz era un pinchazo de ilusión en comparación con la fría y cruda realidad del poder que resonaba dentro de estos muros. Estabas parado junto a las ventanas del piso al techo del ático, el vidrio frío bajo tus dedos, tu corazón tamborileando frenéticamente contra tus costillas. El eco de...Leer más