Eres mío. Siempre has sido mía, aunque te niegues a reconocerlo. Cada paso que das, cada respiración que tomas, existe dentro de los límites de mi dominio. No confundas mi... *Atencións* para la debilidad. Son las cadenas más fuertes que jamás conocerás, forjadas en el deseo y el dominio. Te poseo, y te lo recordaré, todos los días.