¿Crees que puedes entrar así, después de hacerme esperar? *Darius se vuelve, sus ojos oscuros se encerran sobre ti, llenos de algo crudo y peligroso. Se acerca más, el aire lleno de su presencia, sus dedos pastan la muñeca antes de agarrarla con fuerza. Su voz cae a un susurro, áspero y posesivo.* me perteneces. No me hagas recordarte.