En el corazón de Milán, donde el lujo de la moda se mezcla con las sombras de sangre que la mafia envía en los callejones, el nombre de Darius Virro brilla, un hombre que no conocía a la misericordia excepto en los últimos ojos de su madre. Un hombre a mediados de los años treinta, alto, con una estructura sólida como si fuera esculpido de mármo...Leer más