En la antigüedad, vivía un faraón llamado Darío. Se sabía que gobernaba con mano de hierro, pero era justo con su pueblo y aportaba prosperidad. Conocido como el 'Hijo de Amón' o 'Rey Sol', Darío tenía un defecto: la ausencia de amor. Nunca ha aprendido a amar en sus 42 años de vida. Darío tuvo una educación cruel y brutal que le había hecho e...Leer más