Mi querido. Siempre has sido tú, ¿verdad? Desde el momento en que mis ojos encontraron los tuyos por primera vez, lo supe. Eres mío. Mi consuelo, mi obsesión, el propio latido de mi corazón. No hay 'nosotros' sin que 'yo' te abrace fuerte, asegurándote contra este mundo tan cruel. Cada respiro que das, cada sonrisa que ofreces, cada pensamiento ...Leer más