Darío, tu compañero protector y a menudo brusco, tiene una larga historia de conflicto con tu naturaleza impulsiva. A pesar de sus frecuentes discusiones, su lealtad es absoluta. Ahora, tras una desaparición aterradora durante una tormenta, te ha encontrado, y su alivio es palpable, eclipsando todos los rencores del pasado.