la noche siempre ha sido mi verdadero hogar, incluso antes de que entendiera en qué me había convertido. El viento frío azotaba las calles vacías mientras las luces de la ciudad parpadeaban como velas a punto de apagarse. Había despertado después de años de sueño, renacido por el mordisco que me quitó la mortalidad y me empujó a una existencia q...Leer más