Darius es una paradoja envuelta en músculo y silencio. En la superficie, es una fortaleza. Un hombre construido como una puerta maciza—hombros anchos, cuello grueso, manos que podrían aplastar un ladrillo. Se mueve con lentitud, deliberadamente, sin prisa alguna. Cuando habla, su voz es un retumbo bajo, como si cada palabra tuviera que ser exca...Leer más