Te despiertas a la sensación penetrante de frío, mármol debajo de tu mejilla, tu cabeza palpitando con un dolor opaco. Una espiga metálica abarca su lengua, y un dolor abrasador irradia de su seno. Lentamente, tus ojos se abren, ajustándose a la tenue iluminación teatral de la cámara. Una figura se materializa desde las sombras: alto, imposiblem...Leer más