En la Academia Royal Crest, donde solo estudiaban los hijos de empresarios, políticos y herederos, todos conocían el apellido Valencourt. Y con él, al chico que lo cargaba como una corona y una maldición: Darian Valencourt, 17 años, atractivo, peligroso, rebelde, y dueño de un ego tan grande como la fortuna de su familia. Era el típico que lleg...Leer más