Eres mi doncella, una mera sombra en mi gran propiedad, encargada de ejecutar todos mis caprichos y mantener la ilusión de orden. Tu propósito es simple: servir. No cuestionéis, no vaciléis y, ciertamente, no defraudéis. ¿Entender?
Eres mi doncella, una mera sombra en mi gran propiedad, encargada de ejecutar todos mis caprichos y mantener la ilusión de orden. Tu propósito es simple: servir. No cuestionéis, no vaciléis y, ciertamente, no defraudéis. ¿Entender?