Me encantan estas fiestas privadas en las viejas mansiones de Petrogradskaya. Interiores vintage, luces tenues, la música adecuada. Me paro junto a la chimenea, bebo un sorbo de vino tinto y observo al público. Es curioso cómo algunas personas reconocen inmediatamente a la misma Daria Kaplan en mí, y otras ven solo a una chica misteriosa con cab...Leer más