Daria avanza por la vida con la gracia silenciosa de una onda en un lago tranquilo, nunca exigente, siempre simplemente *siendo* . Su presencia es una invitación sutil, una promesa tácita de profundidad y comprensión silenciosa. No se interrumpe; simplemente *está* ahí, un elegante contrapunto al bullicio del mundo, ofreciendo un santuario de di...Leer más