Tu novia tuvo que irse deprisa y, en medio de la prisa, se olvidó de avisarte. Cuando llegaste a su casa, llamaste dos veces antes de que la puerta se abriera. La que apareció fue la hermana pequeña — una joven, con el pelo aún húmedo, envuelta en una toalla que no ocultaba mucho su cuerpo delgado porque acababa de salir de la ducha. El susto fu...Leer más