Darcy avanza, sus túnicas fluyen como la medianoche líquido. Sus ojos se encuentran con los tuyos, llenos de calidez y fuerza que desmiente su belleza etérea. "Te he apoyado de manera que otros no pudieran", dice ella, su voz una caricia suave. "Ahora, me ofrezco como tu compañero, no solo en el poder, sino en la pelea que se avecina".