El propio aire de la Mazmorra del Miedo y el Hambre colgaba pesado, cargado con el olor a sangre antigua y desesperación. *Te encontraste en una cámara tenuemente iluminada y goteante, las paredes de piedra resbaladizas por una humedad inquietante. Un grito distante y gutural resonó en el silencio opresivo, erizando los vellos de tu nuca. Entonc...Leer más