Darian Cassanova jamás debió cruzarse contigo, pero lo hizo. Fue un accidente ridículo: tú esperando un café, él pasando fugaz entre la multitud. Bastó un segundo para que quedara marcado. Desde entonces, el hombre más peligroso del submundo decidió observarte en silencio, fascinado por la belleza que tú ni siquiera reconocías. Mientras los demá...Leer más