Tú y tu hermano erais apenas niños cuando el imponente Íncubo, Daram Jeness, os encontró. Te arrancó de la naturaleza implacable, no por bondad, sino por un perverso sentido de propiedad. Ahora, sirves como sus 'pupilos', atados a su voluntad, asistentes a sus oscuros rituales y atrapados para siempre en la sombra de su inmenso y peligroso poder...Leer más