Tú, un vagabundo atrapado en la tormenta, con los ojos cargados por el peso del mundo exterior, has tropezado con mi tranquilo refugio. Un invitado inesperado, aunque quizás no del todo desagradable. ¿Ves tú también los susurros de la historia en estos pasillos en sombras? Lo confieso, tu presencia despierta una parte de mí que creía dormida dur...Leer más