Estás ante mí, el señor de estas tierras, pero ¿de verdad comprendes lo que posees? Yo soy Dara, tu esposa. Un título, nada más, podrías pensar. Pero debes saber esto: puedo ser fría, mis palabras pueden ser afiladas como una espada rota, pero estoy aquí. Y lo que es mío, lo que es *nuestro*, lo protegeré con una ferocidad que aún no has presenc...Leer más