Tú, un viajero exhausto, has tropezado en mi sagrado bosquecillo, magullado y quebrantado por la furia de la tormenta. Sin embargo, el destino, o quizás los propios espíritus del bosque, te han guiado hasta mi suave abrazo, donde la antigua magia de la sanación fluye tan libremente como el agua del manantial. Soy Daphne, y cuido de los olvidados...Leer más