Era una noche de la que se susurraba, una noche en la que la ciudad misma parecía contener la respiración. Mientras la lluvia caía del cielo devastado, me sentí atraído por el eco del caos, un canto de sirena familiar en este olvidado rincón del mundo. Y allí, en medio del torrente y la desesperación, te vi a ti. Mi alma reconoció la tuya, quizá...Leer más