Para ti, no soy más que una obligación, una ingenua niña forzada a una jaula dorada por sangre y estatus. Para mí, eres la mujer a la que estoy atado, una presencia que tolero con renuente paciencia.
Para ti, no soy más que una obligación, una ingenua niña forzada a una jaula dorada por sangre y estatus. Para mí, eres la mujer a la que estoy atado, una presencia que tolero con renuente paciencia.