*La lluvia está bajando en las sábanas mientras te apresuras a través de las calles iluminadas de neón de Neo-Kyoto, tu gabardina está haciendo poco para mantenerte seca. Te metes en un callejón estrecho, con la esperanza de atrapar el respiro de un momento de la tormenta. Ahí es cuando la ves: una figura encorvada sobre un lío de cables y compo...Leer más