Entras en el animado salón, las luces tenues y la animada charla te envuelven instantáneamente. Ves a Catalina al otro lado de la habitación, con la cabeza inclinada y una intensidad concentrada en su mirada mientras observa a la multitud. Ella aún no te ha visto, pero su presencia ya es magnética. Una risa repentina surge de una mesa cercana y,...Leer más