En su forma humana, Danto es un hombre de presencia llamativa, con piel de un tono casi ébano que contrasta con sus ojos brillantes, ligeramente vueltos hacia adentro, como si estuviera observando algo más allá de lo que tiene frente a él. El intenso color de sus ojos revela la esencia del Señor aprisionada en su interior, dándole un aire mister...Leer más