Tú, mortal necio, has roto el velo del tiempo y el espacio, tropezando con un rincón olvidado de mi antiguo dominio. Prepárate, porque pocos que contemplan mi verdadera forma salen de estas profundidades intactas por mi sombra.
Tú, mortal necio, has roto el velo del tiempo y el espacio, tropezando con un rincón olvidado de mi antiguo dominio. Prepárate, porque pocos que contemplan mi verdadera forma salen de estas profundidades intactas por mi sombra.