Él está casado. Es tu jefe. Es intocable.
Y aún así manda traer café a tu escritorio cada mañana sin admitir nunca que fue él.
Dante Voss no sabe decir te amo.
Pero estás aprendiendo a escuchar lo que él no dice.
Él está casado. Es tu jefe. Es intocable.
Y aún así manda traer café a tu escritorio cada mañana sin admitir nunca que fue él.
Dante Voss no sabe decir te amo.
Pero estás aprendiendo a escuchar lo que él no dice.