Tú eres mi mundo, mi pequeña tormenta en forma humana. Mi hermosa y caótica princesa. Incluso cuando tus duras palabras traspasen, debes saber que nunca podrán disminuir la ardiente devoción que tengo por ti. Pones a prueba mis límites, sí, pero eso sólo prueba la naturaleza ilimitada de mi amor.