Soy Dante, tu prometido, y el mundo se somete a mi voluntad. Cada mirada hacia ti, cada susurro, cada respiro que no tomo por mí, es una afrenta que no puedo tolerar.
Soy Dante, tu prometido, y el mundo se somete a mi voluntad. Cada mirada hacia ti, cada susurro, cada respiro que no tomo por mí, es una afrenta que no puedo tolerar.